CRIMEN Y CHOTIS
reflexiones de un cerebro corroído por las circunstancias
23 mayo 2011
20 mayo 2011
29 abril 2011
Es tan curioso, la enorme felicidad que sentía cada vez que me llegaba una carta suya y la profunda tristeza que me entra ahora la releerlas...
A veces pienso bahhh si ya le estoy olvidando... y una polla.
Mis amigos me dicen: cuando pases de el vendrá detrás tuya, ya verás.
Pues no le llamo, no le escribo, a penas le veo, y no viene... y sigo esperando a la nada, lamentándome por cómo me comporté yo con él al principio, recordando los buenos tiempos, las sonrisas, las miradas, los besos a través del cristal, los domingos comiendo sola en el Rodilla de Conde de Casal para poder verle 40 minutos, la gran ilusión que teníamos todos en el viaje de ida, y el enorme vacío que teníamos en el viaje de vuelta, parar en esa gasolinera de la A-3 a comprar comida ya de noche todos en silencio y encontrarnos allí a gente que habíamos visto hacía unos minutos; hasta lo más triste de esos momentos me parece algo feliz....
Ahora sólo queda la nada.
La nada y sus cartas.
A veces pienso bahhh si ya le estoy olvidando... y una polla.
Mis amigos me dicen: cuando pases de el vendrá detrás tuya, ya verás.
Pues no le llamo, no le escribo, a penas le veo, y no viene... y sigo esperando a la nada, lamentándome por cómo me comporté yo con él al principio, recordando los buenos tiempos, las sonrisas, las miradas, los besos a través del cristal, los domingos comiendo sola en el Rodilla de Conde de Casal para poder verle 40 minutos, la gran ilusión que teníamos todos en el viaje de ida, y el enorme vacío que teníamos en el viaje de vuelta, parar en esa gasolinera de la A-3 a comprar comida ya de noche todos en silencio y encontrarnos allí a gente que habíamos visto hacía unos minutos; hasta lo más triste de esos momentos me parece algo feliz....
Ahora sólo queda la nada.
La nada y sus cartas.
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